Lo primero, hay cierto lío con el
nombre. En algunos lugares se llama pintura de pizarra, en otros pinturas de
tiza y Chalk Paint es una marca comercial que vende este tipo de pintura.
La característica principal de la pintura de
pizarra es lo bien que se fija sobre cualquier tipo de superficie. Cubre
perfectamente madera, cristal, metal… sin necesidad de preparar antes el mueble
para que absorba la pintura. Esto nos facilita mucho el trabajo especialmente
cuando lo que queremos es restaurar o renovar un mueble usado o queremos pintar
en cristal o metal.
Personalmente, me encanta este
producto. Es un elemento decorativo que aparte, es muy útil para anotar
diversas cosas (cumpleaños reuniones…) o simplemente dibujar en la superficie y
pasar el tiempo. Como ya dije antes, puedes extenderla en cualquier superficie,
a mí me encanta como queda en la pared (no tiene por qué ocuparla entera, si
crees que la habitación puede perder luz), en la puerta (genial para la cocina y así anotar,
por ejemplo, la lista de la compra), en una columna, como cabecero de cama... Si
no quieres manchar la pared, puedes aplicarla en la superficie de la mesa del
salón o en un marco para fotos y que sea una pizarra portátil o que puedas
colgar en la pared. Una idea muy original también es aplicarla en la puerta de una armario o aparador.
En internet, hay muchas páginas
en las que te explican cómo hacerla, aunque personalmente yo creo que lo mejor
es no arriesgarse y adquirirla en un establecimiento.
Aquí os dejo algunas imágenes
para inspiraros:
Espero de verdad que estos consejos os sean útiles. ¡Os espero en la próxima entrada!








